¿Qué es el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados?

El Tribunal Supremo ha reafirmado que el sujeto pasivo del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) en los préstamos hipotecarios es el cliente y no el banco. ¿Qué significa esto? ¿Qué es este impuesto? 

Como su propio nombre indica, se trata de someter de un impuesto los actos jurídicos, pero documentados en tres tipos de documentos distintos:

  • Los documentos notariales.
  • Los documentos mercantiles.
  • Los documentos administrativos.

El sujeto pasivo será el adquirente del bien o derecho y, en su defecto, las personas que insten o soliciten los documentos notariales o aquellos en cuyo interés se expidan. En el caso de la formalización de hipotecas el acta notarial es imprescindible y los bancos incluían esta cláusula en el contrato, hecho que ha suscitado la polémica en el Tribunal Supremo para determinar quién es el adquirente: si la persona que quiere comprar un inmueble o el banco que formaliza la hipoteca.

En muchos casos el impuesto de AJD es una cláusula abusiva, al no haber sido negociada con el consumidor por el la entidad bancaria. Por ello, el consumidor puede pedir la nulidad de la cláusula y el reembolso de lo pagado, en concepto de enriquecimiento injusto del banco.

Tras el nuevo giro del Supremo al cliente le quedan abiertas dos vías, la civil y la de Europa:

  • Los clientes pueden acudir a los juzgados de instrucción bajo el argumento de que el banco les impuso el pago de la tasa dentro de una cláusula abusiva en la que se determinó que el prestatario debía hacerse cargo de todos los gastos de la hipoteca. A pesar de que el alto tribunal ha cambiado la jurisprudencia, seguirla no es una obligación de los jueces, y los magistrados de lo civil pueden determinar que la cláusula es abusiva y exigir la devolución del dinero.
  • Por otro lado, también cabe la posibilidad de que, finalmente, se plantee una cuestión de prejudicialidad a Europa. Precisamente, la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros de España ya anunció que elevará el asunto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Esta situación ya se dio en el caso de las cláusulas suelo, donde el Tribunal Supremo cerró la puerta a la retroactividad de las devoluciones, pero Europa, en diciembre de 2016, no respaldó el fallo del órgano judicial español y sentenció lo contrario. De hecho, el TJUE tiende a estar del lado de los consumidores.

Pueden ponerse en contacto con nosotros para cualquier duda o aclaración que puedan tener al respecto.

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